Dolor de cabeza: tipos, frecuencia y abordaje

Dolor de cabeza: tipos, frecuencia y abordaje

2020-08-31

El dolor de cabeza es un problema mundial que afecta a personas de todas las edades, razas, niveles de ingresos y zonas geográficas, con independencia de las variaciones regionales. Según la Organización Mundial de la salud, entre la mitad y las tres cuartas partes de  los adultos de 18 a 65 años han sufrido una cefalea en el último año, y el 30% o más de este grupo ha padecido migraña. 

¿Qué son las cefaleas?

Las cefaleas o dolores de cabeza , son uno de los trastornos más comunes del sistema nervioso. Son trastornos dolorosos que pueden llegar a ser incapacitantes en función de la intensidad, como la jaqueca o migraña, la cefalea tensional y la cefalea en brotes o racimos. También puede ser causada por muchos otros trastornos, entre los cuales se encuentra el consumo excesivo de analgésicos.

¿Es lo mismo cefalea que migraña? No, el término cefalea significa sencillamente “dolor de cabeza” mientras que el término migraña (o jaqueca), hace referencia a un tipo concreto de dolor de cabeza con unas características clínicas concretas. 

Tipos de dolores de cabeza, causas y síntomas

Se puede diferenciar entre cefaleas primarias y cefaleas secundarias.

Las cefaleas primarias se producen cuando el dolor de cabeza no es consecuencia de otra enfermedad sino que constituye en sí mismo el síntoma principal de la enfermedad. Las secundarias son aquellas en las que el dolor de cabeza es un síntoma de otra enfermedad es decir, son originadas por alguna otra causa concreta y el tratamiento debe ir enfocado a eliminar dicha causa; por ejemplo, una enfermedad ocular que como consecuencia provoque dolor de cabeza, el tratamiento adecuado debería dirigirse al problema ocular para suprimir así el dolor de cabeza.

A veces no es fácil la distinción entre ambas, ya que muy frecuentemente la secundaria se manifiesta clínicamente como una cefalea primaria. Así se considera que si la cefalea con características de tipo tensión, migraña o cefalea en racimos aparece en estrecha relación con una causa determinada, sería secundaria. También cuando se presente una cefalea primaria previa que empeore claramente por una causa secundaria. Por ejemplo, a un paciente con una cefalea primaria que ya presentaba (p.e. migraña), que sufre un traumatismo y éste empeora la cefalea (p.e. cefalea postraumática).

Las cefaleas primarias más habituales son:

  • La migraña, suele aparecer en la pubertad y afecta principalmente al grupo de 35-45 años de edad, siendo más frecuente en mujeres que en hombres. Parece tener una condición genética y un origen neurobiológico primario. Durante un ataque de migraña se produce una inflamación de las meninges que recubren el cerebro como consecuencia de la liberación de sustancias inflamatorias. Suele manifestarse dolor en un solo lado de la cabeza y/o pulsátil y puede durar desde algunas horas hasta 2 o 3 días. Existe un test de autodiagnóstico que puede ayudar a poner nombre al dolor de cabeza pero el tratamiento adecuado requiere un diagnóstico y medicación personalizados por parte de un médico especialista. (https://www.midolordecabeza.org/autodiagnostico).
  • La cefalea de tensión, parece tener un origen en mecanismos periféricos o centrales, estando los periféricos relacionados con su forma episódica y los centrales con su forma crónica. Los factores desencadenantes más frecuentes son el estrés, la falta de sueño y la fatiga. Entre todos ellos, el que más suele afectar a los pacientes es el estrés. La duración de los episodios es variable, pero habitualmente duran más de 4 horas. La cefalea típicamente se instaura mientras el paciente está despierto y empeora con el transcurso del día, aunque algunos pacientes sufren un dolor más o menos continuo y pueden despertarse con dolor. La enfermedad real ocurre cuando la cefalea de tensión se cronifica.
  • La cefalea en racimos parece estar relacionada con el hipotálamo como lugar de inicio y modulador de los períodos. Se relaciona con una disfunción en estructuras centrales involucradas. Tanto el inicio de un período de cefalea como el propio ataque están dominados por un patrón estacional y horario. Parecen seguir un ritmo circadiano y aparecen a la misma hora del día, especialmente por la noche al poco de quedarse dormido. Se ha demostrado que ocurre con mayor frecuencia en fumadores, siendo además el alcohol precipitante en un 7% de los ataques. Suelen ser episodios breves pero sumamente dolorosos, que normalmente se concentran en torno a un ojo.

La cefalea secundaria más común es la debida al uso excesivo de analgésicos (cefalea de rebote), es una cefalea presente la mayor parte del tiempo y generalmente peor al despertar. 

Prevalencia, ¿con qué frecuencia se producen?

La Sociedad Española de Neurología estima que entre un 85-90% de la población ha tenido algún episodio de cefalea en el último año y que es el principal motivo de consulta ambulatorio, con unas cifras que se sitúan entre el 19,3% y el 32 % del total. De acuerdo a los datos obtenidos, las cifras de prevalencia de la cefalea en los países occidentales oscilarían entre el 73-89% de la población masculina y entre el 92-99% de la población femenina.

La cefalea en tensión sería el tipo de dolor más prevalente de las cefaleas primarias, alcanzando a un 66% de la población (el 63% lo padece de forma episódica mientras que el 3% restante sería crónico), seguido de la migraña (15% y 2-3% de forma crónica) y de cefalea por estímulos fríos (15%). 

Entre las cefaleas secundarias destaca la prevalencia de la cefalea por resaca (72%), por fiebre (63%), asociada a alteraciones metabólicas (22%), al ayuno (19%), alteraciones en la nariz o en los senos (15%), a trauma craneal (4%) o a alteraciones oculares (3%), o por abuso de medicación (1-2%).

Factores modificables y no modificables en el dolor de cabeza

Existen factores de riesgo no modificables como: edad avanzada, sexo femenino, raza caucásica, bajo nivel cultural/socioeconómico, antecedente de traumatismo craneoencefálico y predisposición genética.

Los factores potencialmente modificables y que son susceptibles de ser corregidos son: frecuencia de ataques, (más de 10 días de cefalea al mes), obesidad (el aumento del índice de masa corporal eleva la frecuencia y la gravedad de las crisis), abuso de medicación, trastornos afectivos y existencia de roncopatía y síndrome de apnea del sueño, entre otros. Estos factores despiertan un especial interés ya que pueden ser modificados por intervención. En el control y corrección de los mismos puede ser necesario el apoyo de un profesional sanitario.

Conocer los factores que pueden influir en la cronificación de la cefalea, permitiría conocer mejor los mecanismos implicados en la perpetuación del dolor, así como actuar sobre ellos para modificar su curso evolutivo.



Repercusión en la calidad de vida y tratamiento 

Según estudios realizados de calidad de vida en los pacientes con cefalea, la presencia de cefalea crónica diaria se asocia de forma consistente con una mayor discapacidad y pérdida de productividad, un mayor número de consultas médicas y hospitalizaciones, entre otros. Por todo ello, requiere tratamiento para aliviar la sintomatología y las repercusiones que conlleva.
Para tratar adecuadamente las cefaleas es preciso que un profesional sanitario realice la detección y el diagnóstico adecuado, proporcionando un tratamiento con medicamentos eficaces, y la prescripción de modificaciones sencillas en el modo de vida y la educación del paciente. Los principales medicamentos que se utilizan para tratar las cefaleas son: analgésicos, antieméticos, antimigrañosos y productos profilácticos. En algunos casos, no solo se aborda con el tratamiento sintomático (“el que se utiliza para quitar el dolor”), sino que también existen fármacos encaminados a prevenir la aparición de nuevas crisis (“tratamiento preventivo”).

Alivio del dolor de cabeza

Debido a que un dolor de cabeza se puede presentar de manera común y habitual, la inespecificidad de este tipo de dolor provoca que en muchas ocasiones los diferentes tipos de cefaleas estén infradiagnosticados. Si el dolor de cabeza no se presenta de manera frecuente e intensa, el paciente puede que no llegue a acudir al médico y en su lugar acuda a la farmacia solicitando algún analgésico para aliviar el dolor. 

En un estudio realizado en pacientes ambulatorios con cefalea frecuente de intensidad moderada a severa de consulta no neurológica, se identificó que el 63% usaba analgésicos/antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), siendo este uso mayor en mujeres que en hombres.

En este sentido, los AINEs son un grupo de fármacos utilizados en automedicación y, según un estudio realizado, en un 84% se emplean para el tratamiento del dolor, siendo el dolor de cabeza uno de los más frecuentes. 

Es ahí cuando el farmacéutico, como profesional sanitario, debe fomentar las medidas educativas pudiendo indicar las presentaciones más adecuadas que no requieran prescripción médica. Existen actualmente en el mercado medicamentos analgésicos de acción rápida para aliviar los síntomas, como ibuprofeno con arginina en dosis que no precisan prescripción médica para que el farmacéutico, valorando la información que el paciente le aporta sobre el tipo de dolor que padece y su duración, pueda considerar la idoneidad de su indicación, aliviando la sintomatología del paciente, o bien su derivación al médico si lo estima oportuno. 

El farmacéutico contribuye así a un uso racional y adecuado de los medicamentos, asegurando que no se produzca un abuso de determinados fármacos que puedan condicionar una transformación de una cefalea más o menos episódica en una cefalea continua, llamada cefalea crónica diaria. En este sentido, existe una guía (Guía oficial de práctica clínica en cefaleas) dirigida a todos los profesionales de la salud que en su quehacer diario deben tomar decisiones diagnósticas y terapéuticas ante pacientes que consultan por dolor de cabeza, que puede ayudar en el conocimiento del manejo de las cefaleas desde un punto de vista multidisciplinar.


Referencias:


1.    Organización Mundial de la Salud. Cefaleas,  2016.[Acceso: 04 de julio de 2020]. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/headache-disorders

2.    Sociedad Española de Neurología. Grupo de estudio de cefalea. Cefalea. [Acceso: 04 de julio de 2020]. Disponible en: http://www.fundaciondelcerebro.es/PDF/cefalea.pdf

3.    Ezpeleta, D.; Pozo Rosich, P. Guía oficial de práctica clínica en cefaleas. guías diagnósticas y terapéuticas de la Sociedad española de Neurología. 2015, [Acceso: 04 de julio de 2020]. Disponible en: http://cefaleas.sen.es/pdf/GUIA_NEURO_2015.pdf

4.    Sociedad Española de Neurología. Nota: La SEN presenta la Guía Oficial de la Práctica Clínica de Cefaleas. El dolor de cabeza afecta a más del 73% de la población masculina y a más del 92% de la población femenina. [Acceso: 04 de julio de 2020]. Disponible en: https://www.sen.es/saladeprensa/pdf/Link180.pdf

5.    Medina Ortiz, O.; Arango, C.; Ezpeleta, D. Fármacos antidepresivos en el tratamiento de la cefalea tensional. Med. Clín. 2008; 130(19): 751-757. [Acceso: 05 de julio de 2020]. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0025775308715689

6.    Ochoa-Guzmán, A.; Chiquete Erwin; Vargas-Sánchez, A.; Zúñiga-Ramírez, C.; Ruiz-Sandoval, J.L.; Prevalencia y factores de riesgo demográficos para la cefalea frecuente en pacientes ambulatorios que acuden a consulta no neurológica. Rev Mex Neuroci 2011; 12(6):352-357. [Acceso: 05 de julio de 2020].

7.    González-Amayuelas, M.; Mendibil-Crespo, I.; Gutiérrez-Martínez, I.; Blanco-Alonso, M.A.; Automedicación con AINE por los usuarios de dos consultas de Atención primaria. Gaceta Médica de Bilbao, 2006. 103 (2): 54-57. [Acceso: 09 de julio de 2020]. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0304485806745255

8.    Vladimir Zaninovic, M.D. Migrañas: fisiopatología y tratamiento. Colombia Médica, 2001, 32 (2): 86-88. [Acceso: 31 de julio de 2020]. Disponible en: https://www.redalyc.org/pdf/283/28332204.pdf

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