Normon
Cómo prevenir la conjuntivitis y la otitis en las piscinas

Cómo prevenir la conjuntivitis y la otitis en las piscinas

2019-07-22

Una de las actividades más populares del verano es bañarse en las piscinas. Por eso, en esta época del año son más comunes las conjuntivitis irritativas y las otitis externas. Este artículo va destinado a explicar qué son estas afecciones y cómo prevenirlas sin renunciar a los chapuzones veraniegos.


Conjuntivitis irritativa

La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva, la membrana transparente que recubre la parte visible del ojo y el interior de los párpados. Según el agente causal, existen tres tipos de conjuntivitis: la infecciosa, la alérgica y la irritativa. La conjuntivitis irritativa, como el propio nombre indica, está causada por agentes irritantes, como por ejemplo el cloro de las piscinas. Los síntomas característicos de este tipo de conjuntivitis incluyen la sensación de tener un cuerpo extraño en el ojo, quemazón o picor, lagrimeo y enrojecimiento ocular.

Para prevenir la conjuntivitis irritativa en la piscina es fundamental evitar el contacto del cloro con los ojos, de modo que es conveniente el uso de gafas de natación. En el caso de presentar esta conjuntivitis, se recomienda realizar lavados con suero fisiológico estéril y administrar lágrimas artificiales de forma abundante con el fin de hidratar el ojo y aliviar los síntomas de la irritación. Para limpiar la zona ocular, es preferible utilizar soluciones específicas o toallitas oftálmicas. Además, se aconseja evitar la exposición a la luz directa, recomendándose el uso de gafas de sol en caso de precisar salir al exterior. Si a pesar de adoptar estas medidas los síntomas persisten, será preciso acudir al médico.


Otitis externa

La otitis externa, también conocida como otitis del nadador, es la inflamación del conducto auditivo externo debida generalmente a un agente infeccioso. No hay que confundirla con la otitis media, que normalmente es una complicación de gripes o resfriados y, por este motivo, es más frecuente en otoño-invierno. En la otitis externa, el agua que permanece en el oído después de nadar o darse un baño crea un ambiente húmedo favorable para el crecimiento de bacterias que invaden la piel del interior del conducto auditivo, causando una infección. 

Entre los principales síntomas de la otitis externa destacan el dolor, el picor, la inflamación y el enrojecimiento del canal auditivo externo. A veces también se produce supuración del oído. Aunque la otitis externa afecta a todos los grupos de edad, se da con más frecuencia en niños. Generalmente, la otitis externa no es grave si se trata desde el inicio, aunque pueden presentarse complicaciones como la pérdida temporal de la audición, otitis externa crónica, infección de tejidos profundos o celulitis, etc. Así pues, si existe sospecha de padecer otitis externa, será necesario recibir atención sanitaria para detener la infección.

Para prevenir la otitis externa, es importante seguir las siguientes pautas:

  • Evitar la entrada de agua en los oídos mediante el uso de tapones y gorros de natación.

  • Secar completamente la parte externa del oído después del baño. Para ello, es recomendable usar una toalla suave, inclinando la cabeza hacia ambos lados para favorecer la salida del agua del conducto auditivo. Si fuera necesario, también se puede utilizar un secador, siempre a la potencia más baja y a una distancia mínima de 30 centímetros.

  • No introducir objetos en el oído como los bastoncillos de algodón para evitar irritaciones y otros daños del canal auditivo.

  • Asimismo, en caso de ser propenso a las otitis externas, se puede consultar en la farmacia sobre el uso de sprays óticos formulados a base de aceites vegetales conocidos por sus beneficiosos efectos terapéuticos y que están indicado para prevenir y aliviar molestias comunes del oído.


En resumen, la conjuntivitis irritativa y la otitis externa se dan con frecuencia en los usuarios de piscinas. No obstante, con medidas sencillas como las que hemos expuesto en este artículo se puede ayudar a prevenir estas molestas afecciones.


Referencias

1.     Conjunctivitis [Internet]. [citado 10 de mayo de 2019]. Disponible en: https://www.aoa.org/patients-and-public/eye-and-vision-problems/glossary-of-eye-and-vision-conditions/conjunctivitis
2.     Esteva Espinosa E. Conjuntivitis. Offarm. 1 de diciembre de 2004;23(11):60-6. 
3.     Oliva Álvarez Martínez M, García del Pozo JA. Papel del farmacéutico ante la irritación ocular y la conjuntivitis. Offarm. 1 de junio de 2002;21(6):102-6. 
4.     Ear Infections | Healthy Swimming | Healthy Water | CDC [Internet]. 2018 [citado 10 de mayo de 2019]. Disponible en: https://www.cdc.gov/healthywater/swimming/swimmers/rwi/ear-infections.html
5.     Oído de nadador - Síntomas y causas - Mayo Clinic [Internet]. [citado 10 de mayo de 2019]. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/swimmers-ear/symptoms-causes/syc-20351682
6.     Otitis del nadador (otitis externa) (para Padres) - KidsHealth [Internet]. [citado 10 de mayo de 2019]. Disponible en: https://kidshealth.org/es/parents/swimmer-ear-esp.html