Complementos vitamínicos para hacer frente a la caída del cabello

Complementos vitamínicos para hacer frente a la caída del cabello

2020-09-15

La pérdida de cabello puede exacerbarse, tanto en hombres como en mujeres, durante el otoño. En los países templados puede ocurrir como respuesta a los cambios hormonales inducidos por cambios en la duración del fotoperiodo (de las horas de luz). 

El crecimiento del cabello es cíclico, pasando por tres fases: de crecimiento (fase anágena), de reposo (fase catágena) y de caída (fase telógena), tal y como se detalla en el post “Cómo prevenir la caída capilar en primavera”. De forma imperceptible, se produce la caída de entre 80-100 cabellos/día, que dura de 3 a 4 meses. En el post referido se pueden encontrar algunas pautas de cómo se manifiesta, por qué puede caerse y algunas recomendaciones a seguir para evitarlo.

El término alopecia define la disminución o pérdida del pelo, localizada o generalizada, temporal o definitiva de cualquier tipo u origen. Las causas más frecuentes de alopecia son: alopecia androgénica, alopecia areata, efluvio, alopecia traumática, pseudopelada de Brocq y tiña del cuero cabelludo.

Caída de cabello en otoño

Diversos estudios han identificado en hombres caucásicos sanos de edades comprendidas entre 18-39 años, un único ciclo anual con un 90% de los cabellos en fase anágena en primavera, cayendo esta cifra hasta el 80% en otoño. Igualmente, se registró un incremento de más del doble de la caída de pelo en la estación otoñal en mujeres y hombres. Esto confirma que la caída del cabello se encuentra más acusada tras la época estival.

En otro estudio retrospectivo que engloba una cantidad mayor de pacientes y durante más tiempo, (mujeres sanas que consultaron por la caída de cabello, a las que se le realizaron análisis bioquímicos sanguíneos para excluir otras causas, y tricogramas de seguimiento durante 6 años), se observó la existencia de una periodicidad estacional en el crecimiento y caída del pelo. Se manifestó una proporción máxima de pelos telógenos en el verano, que se corresponde con la pérdida capilar en otoño. 

Complementos vitamínicos de ayuda contra la caída del cabello

El pelo es un órgano muy activo, por lo que su sensibilidad ante cualquier déficit nutricional es notable. Así, hay casos en los que el cabello no crece de manera adecuada debido a que no se ingiere la cantidad suficiente de nutrientes si no se consume una dieta variada y equilibrada.

Existen productos destinados a la mejora del cabello que se componen de vitaminas, minerales y activadores de la circulación local, entre otros y que pueden utilizarse como complemento para la prevención, cuidado y tratamiento del cabello.




Algunos constituyentes importantes:


a) Vitaminas

Las vitaminas son importantes para el desarrollo del cabello. Su carencia produce una degeneración del mismo y su presencia se hace necesaria para que el cabello crezca de manera adecuada. El complejo de vitaminas B tiene un papel importante en el metabolismo celular de carbohidratos, lípidos y proteínas, así como en procesos de oxido-reducción celular.

Algunas vitaminas hidrosolubles:

  • Vitamina B2 (riboflavina): actúa como antioxidante.
  • Vitamina B3 (niacina): participa en el metabolismo energético y es importante en la reparación del ADN, produce vasodilatación cutánea estimulando la liberación de prostaglandinas D y E. En un estudio clínico (comparativo doble ciego), se trató de forma tópica con derivados de la niacina (nicotiatos) a mujeres con alopecia de patrón femenino por 6 meses, demostrándose una mejor cobertura capilar (fotográfica) respecto al placebo.
  • Vitamina B8 (biotina): es un cofactor de las enzimas carboxilasas. Su déficit se ha relacionado con dermatitis del cuero cabelludo y alopecia.
    Respecto a estas dos vitaminas, se realizó un pequeño ensayo clínico aleatorizado, que informó de una mejoría significativa en comparación con placebo, de la caída capilar en los varones incluidos (con alopecia androgenética de leve a moderada) después de 18-24 semanas de tratamiento con un suplemento oral (dos veces al día) que contenía biotina (vitamina B8) y niacina (vitamina B3), y también β-sitosterol y palma enana americana (mejoría del 60%, en 6 de 10 pacientes, en el grupo de tratamiento activo, frente a una mejoría del 11%, en 1 de 9 pacientes, en el grupo de tratamiento con placebo).
  • Vitamina C (ácido L-ascórbico): es sintetizada a partir de glucosa y debe ser adquirida en la dieta. Actúa en la síntesis de proteínas y en la hidroxilación de los aminoácidos lisina y prolina, es además un potente antioxidante celular.

De las vitaminas liposolubles:

  • Vitamina E: importante en la peroxidación lipídica. Estimula el crecimiento del cabello ya que protege del estrés oxidativo y estabiliza la membrana celular.Hay que tener en cuenta que una elevada ingestión de vitaminas puede tener un efecto nocivo en el cabello, por lo que la clave está en una alimentación equilibrada y en usar estos complementos alimenticios con el asesoramiento y consejo adecuado de un profesional sanitario.

b) Minerales:

El cabello contiene también pequeñas cantidades de elementos traza como hierro, potasio, sodio, magnesio, manganeso, cobre, zinc, selenio, etc., y necesita también minerales para crecer de manera adecuada. Algunos de ellos son:

  • Hierro: se considera tradicionalmente al déficit de hierro como una causa de pérdida capilar patológica. Sin embargo, diferentes estudios no han podido aclarar aún la relación entre niveles plasmáticos de hierro y patologías capilares como la alopecia de patrón femenino. 
  • Zinc: es un mineral importante en la proliferación celular y la absorción de vitaminas entre otros. Su déficit puede ser multifactorial y manifestarse como una fibra capilar delgada y quebradiza. Por otra parte, el exceso de su ingesta puede producir pérdida capilar, alterando la absorción de otros minerales esenciales como el cobre, el hierro, el magnesio, etc.
  • Cobre: activa un gran número de enzimas, siendo importante para la síntesis de colágeno y elastina, manteniendo con él un cabello saludable y con color natural. La presencia de cobre en la fibra capilar puede generar radicales libres (especialmente si se asocia a radiación ultravioleta) produciendo daño a las proteínas capilares. Hay que tener en cuenta que el zinc y el cobre son antagonistas, por lo que un exceso de cobre en la dieta puede anular al zinc y acusar la caída del cabello.
  • Selenio: actúa protegiendo frente a la radiación UVB. Estudios en ratones han demostrado que su déficit produce una menor tasa de crecimiento de pelo, siendo este más corto y delgado, así como un aclaramiento del mismo.

c) Extractos vegetales:

Además, se postula que una de las causas de la caída del cabello es una mala circulación sanguínea, por ello se usan también productos naturales que ayudan a aumentar el flujo sanguíneo en esta zona aportando una mayor cantidad de nutrientes, como aceites esenciales y extractos de plantas.

Actualmente se pueden encontrar en farmacia productos orientados al crecimiento y cuidado capilar, que deben ser indicados y utilizados bajo criterio de un profesional sanitario. Estos complementos, formados por vitaminas, minerales y extractos vegetales, contribuyen de forma natural al mantenimiento óptimo del pelo y su cuidado y son una buena terapia coadyuvante y preventiva para el tratamiento de la caída del cabello y una ayuda para un estado saludable del cabello.


Referencias:

  1. Guerra tapia, A.; González-Guerra, E. Los cambios estacionales del cabello: hasta dónde la verdad de la caída otoñal. Med Cutan Iber Lat Am 2013; 41(3):95-96. [Acceso: 06 de julio de 2020]. Disponible en: https://imede.es/wp-content/uploads/2014/02/Caida-del-Cabello.pdf
  2. García, L.; Justel J.P.; Mansilla, I. ¿Qué es la alopecia?. Fisterra. 2011. Págs 5-10. [Acceso: 06 de julio de 2020]. Disponible en:   https://www.fisterra.com/bd/upload/alopecia-D_2011.pdf
  3. Mardones V, F.; Productos capilares alternativos para alopecia: Mecanismos de acción y evidencia científica. Rev Chilena Dermatol. 2014; 30(1):052-061. [Acceso: 06 de julio de 2020]. Disponible en: http://sochiderm.org/web/revista/30_1/7.pdf
  4. Prager, N.; Bickett, K.; French, N; Marcovici, G. Un ensayo aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo para determinar la eficacia de los inhibidores botánicos derivados de la 5-α-reductasa en el tratamiento de la alopecia androgenética. The Journal of Alternative and Complementary Medicine. 2006; 8(2). [Acceso: 06 de julio de 2020]. Disponible en:  https://www.liebertpub.com/doi/pdf/10.1089/acm.2002.8.143
  5. Palafox-Vigil, G.; García-Esquivel, M.A.; Galván-Martínez, S. Antioxidantes y pelo. Dermatol Rev Mex 2015; 59:421-429. [Acceso: 06 de julio de 2020]. Disponible en: https://www.medigraphic.com/pdfs/derrevmex/rmd-2015/rmd155j.pdf
  6. Arufe-Giráldez, V. Estudio de la toxicidad producida por la suplementación continua de hierro. Pautas nutricionales en niños y jóvenes para una correcta optimización de la actividad física saludable. Tesis doctoral, 2009. [Acceso: 27 de julio de 2020]. Disponible en: https://ruc.udc.es/dspace/bitstream/handle/2183/18221/ArufeGiraldez_Victor_TD_2009.pdf?sequence=2&isAllowed=y
  7. Quintero Mora, J. Fármacos y productos naturales útiles en el tratamiento de la alopecia y el cabello dañado. Trabajo de Fin de Grado, Universidad de Sevilla, 2018. [Acceso: 27 de julio de 2020]. Disponible en: https://idus.us.es/bitstream/handle/11441/82233/TFG%20JAVIER.pdf?sequence=1&isAllowed=y
  8. Martini, MC. Introducción a la dermatología y a la cosmetología. Ed. Acribia. Zaragoza. 2005. 30-387.