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¿Cómo aliviar la congestión nasal y el exceso de mucosidad?

¿Cómo aliviar la congestión nasal y el exceso de mucosidad?

2019-03-05

Con el descenso de las temperaturas, aumenta la incidencia de afecciones respiratorias como la gripe o el resfriado. En estos procesos, la congestión nasal, que a menudo se acompaña de mucosidad, es uno de los síntomas más molestos, ya que causa la sensación de taponamiento de la nariz y dificultad para respirar.


¿Cómo se produce la congestión nasal? Causas


La congestión nasal se produce por una inflamación de la mucosa que tapiza la nariz junto con una vasodilatación de la misma mucosa, causando un incremento del flujo sanguíneo en los sinusoides. Los sinusoides nasales son estructuras que regulan la resistencia nasal al flujo aéreo en función de su contenido sanguíneo, de modo que la nariz está congestionada cuando los sinusoides están llenos de sangre y descongestionada en el caso contrario. Así, la inflamación y vasodilatación de la mucosa nasal conducen a la obstrucción del flujo de aire y a la congestión de la nariz.


Este proceso puede tener causas diversas, y de hecho la congestión nasal es uno de los síntomas más frecuentes en afecciones del tracto respiratorio superior. Además de los mencionados resfriado común y la gripe, también pueden ocasionar congestión nasal la infección sinusal, la rinitis (alérgica y no alérgica), los cambios hormonales como los que tienen lugar durante el embarazo, o el uso excesivo de descongestivos nasales. 


Aunque no siempre es así, la congestión puede ir acompañada de secreción nasal o rinorrea, ya sea fluida o espesa. En el caso de las alergias, esta secreción es acuosa y persistente; en el caso de los resfriados, suele ser fluida al inicio, pero posteriormente su consistencia se vuelva más densa.


¿Cómo aliviar la congestión y secreción nasal?


Para aliviar la congestión y la mucosidad nasal, en primer lugar es conveniente evitar (en la medida de lo posible) los irritantes comunes como el humo del tabaco o los cambios bruscos de humedad, así como también aquellos desencadenantes conocidos de alergias. Otra recomendación a tener en cuenta es beber mucho líquido para ayudar a diluir las secreciones nasales, de forma que la mucosidad sea más fácilmente drenada desde la nariz. Hacer inhalaciones de vapor entre 2 y 4 veces al día, o utilizar aerosoles nasales con agua de mar entre 3 y 4 veces al día, también pueden ayudar a eliminar el exceso de mucosidad, además de hidratar la mucosa nasal. En el caso de los bebés o niños pequeños que aún no saben sonarse la nariz, es aconsejable usar una pera de succión o bien un aspirador nasal para retirar las secreciones suavemente. 


Además de las medidas mencionadas, también se puede recurrir a ciertos medicamentos que no precisan de receta médica para paliar los síntomas de congestión y secreción nasal. Entre ellos, se encuentran:


-    Descongestivos nasales tópicos (oximetazolina, xilometazolina, nafazolina): descongestionan la mucosa nasal por su acción vasoconstrictora.
-    Antihistamínicos (cetirizina, loratadina, fexofenadina): ayudan a frenar la rinorrea y los estornudos que tienen lugar en alergias y resfriados.
-    Preparados antigripales: además de contener un analgésico y antitérmico (paracetamol, ácido acetilsalicílico, ibuprofeno), su composición suele incluir un antihistamínico (clorfenamina) y un descongestivo (fenilefrina, pseudoefedrina), por lo que también ayudan a paliar la congestión y rinorrea que aparecen como consecuencia de procesos gripales o catarrales.


En función del origen de la congestión será preferible un medicamento u otro, por lo que es importante que los profesionales de la farmacia recaben la información necesaria para recomendar la mejor opción para el paciente. En este sentido, conviene recordar que los fármacos antihistamínicos pueden producir somnolencia, y que los descongestivos se desaconsejan en pacientes hipertensos. En el caso de los descongestivos de acción local, es importante advertir al paciente que no debe usarlo durante más de 3 días seguidos para evitar la aparición de la congestión de rebote. 


Referencias


1.     Congestión nasal: Más que una nariz congestionada [Internet]. Mayo Clinic. [citado 12 de febrero de 2019]. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es-es/symptoms/nasal-congestion/basics/definition/sym-20050644
2.     Rinorrea o congestión nasal en adultos: MedlinePlus enciclopedia médica [Internet]. [citado 12 de febrero de 2019]. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003049.htm
3.     Naclerio RM, Bachert C, Baraniuk JN. Pathophysiology of nasal congestion. Int J Gen Med. 8 de abril de 2010;3:47-57. 
4.     Rinitis y congestión nasal. Abordaje desde la farmacia | Offarm [Internet]. [citado 14 de febrero de 2019]. Disponible en: http://www.elsevier.es/pt-revista-offarm-4-articulo-rinitis-congestion-nasal-abordaje-desde-13132025