Afecciones de oído en invierno: ¿cómo puedo prevenir las más comunes?

Afecciones de oído en invierno: ¿cómo puedo prevenir las más comunes?

2017-06-30

Afecciones de oído en invierno: ¿cómo puedo prevenir las más comunes?


Llega el invierno y el frío se instala en nuestras vidas. Las bajas temperaturas, las inclemencias del tiempo, los espacios cerrados y los cambios de temperatura extremos, pueden afectar la salud de nuestros oídos.

Además, en esta época del año, nuestras defensas están más bajas y somos más vulnerables a las infecciones y, es muy común que los oídos sufran las consecuencias de un fuerte catarro y que se vean afectados por una otitis u otro tipo de infecciones. En Laboratorios Normon nos preocupamos mucho por tu salud, por eso vamos a hablarte de las afecciones de oído más comunes del invierno y vamos a contarte cómo puedes prevenirlas.



¿Cómo es nuestro oído?

El oído es un órgano complejo, cuya función principal es dotar de audición y equilibrio al cuerpo humano. Se divide en tres partes: oído externo, oído medio y oído interno.

Oído externo: Está formado por el pabellón de la oreja o aurícula y el conducto auditivo externo. Éste, de unos 2,5 centímetros de longitud, tiene en su entrada pelos cortos y gruesos; en su interior, glándulas sebáceas (formadoras de grasa) y ceruminosas (formadoras de cera). Al final, está limitado por una tensa membrana llamada tímpano, donde llegan las ondas, que la hacen vibrar.

Oído medio: En el tímpano comienza el oído medio, en la que podemos encontrar la trompa de Eustaquio y los tres pequeños huesos vibrantes del oído: el martillo, el yunque y el estribo. 

Oído interno: La cóclea y los canales semicirculares constituyen el oído interno. La información pasa desde el oído interno al cerebro vía nervio auditivo. Estamos ante un laberinto de conductos enredados que contienen fluidos, relacionados con el sentido del oído y con el equilibrio.

¿Cómo puedo prevenir las afecciones de oído más comunes en invierno?

Entre las afecciones del oído que provocan más consultas en invierno tanto en las farmacias como en los otorrinos se encuentran el eccema ótico, la ceruminosis y las infecciones de oído.

ECCEMA OTICO

El eccema ótico o picor de oídos es una dermatitis de la epidermis, la capa más externa de la piel. En el caso del eccema ótico, la epidermis se inflama, se descama y se enrojece. Esta inflamación se complica si te rascas compulsivamente la zona afectada para intentar calmar ese prurito insoportable. Al frotar la piel sensible, provocamos sin querer que la inflamación y el enrojecimiento aumenten y que, a veces, la piel se rompa y se produzcan pequeñas heridas que pueden infectarse.


Por exceso o por defecto, tus hábitos de higiene pueden favorecer la inflamación de la piel del oído externo:

Por exceso: mucha gente tiene la mala costumbre de introducir esos bastoncillos de algodón en el conducto auditivo para limpiar en profundidad el exceso de cerumen. Según los dermatólogos el uso de bastoncillos debe limitarse a la parte exterior del oído, a las orejas, ya que al introducir un objeto extraño en el conducto auditivo corres el riesgo de introducir aún más el tapón de cera o, peor aún, provocar que se suelten más células dérmicas que produzcan una mayor cantidad de cerumen de la que quieres librarte.

-  Por defecto: algunas personas, sobre todo los niños, olvidan incluir dentro de su rutina de limpieza diaria los oídos y las orejas. 



CERUMINOSIS

Aunque pueda resultar algo desagradable y te empeñes en eliminarlo, lo cierto es que el cerumen actúa como protector del canal auditivo. Esta secreción es producida por una serie de glándulas que se encuentran en el oído externo. En su camino hacia el exterior cumple una serie de funciones importantísimas para mantener la salud de tus oídos:

- Limpiadora: al desplazarse del interior al exterior de tu canal auditivo arrastra la suciedad, el polvo o cualquier otro material que haya podido acumularse.

- Lubricante: su alto contenido en lípidos  consigue que la piel del interior del oído permanezca hidratada, evitando así la aparición de picores, sequedad y descamación.

- Protectora: no sólo captura el polvo y demás suciedad que entra en tu canal auditivo, sino que también ayuda a prevenir infecciones por sus propiedades antibacterianas y antifúngicas.

En definitiva, el cerumen o la cera del oído es una defensa natural de tu organismo.Sin embargo, es importante eliminarlo cuando hay un exceso, ya que hay ocasiones en que nuestro sistema de “autolimpieza” falla, y de no hacerlo su acumulación puede ocasionar un tapón. Los tapones auditivos causan molestias variadas como dolor, e incluso pérdida de audición, ya que el cerumen acumulado y comprimido en el oído externo ejerce una presión que impide que las ondas sonoras lleguen fácilmente a la membrana del tímpano.

El tapón de cera no es una emergencia sanitaria de hecho, lo ideal es que intentes eliminarlo en casa antes de acudir a los servicios médicos. Se suelen recomendar productos cerumenolíticos durante tres días antes de intentar extraer el tapón de cera. 

Las infecciones de oído también son propias del invierno


Hay que diferenciar claramente las otitis externas, que afectan al conducto auditivo externo y tienen un tratamiento sencillo y con escasa trascendencia clínica, de las otitis medias por infección del oído medio, que pueden entrañar riesgos para la audición, entre otras posibles complicaciones.

OTITIS EXTERNA

La otitis externa es una inflamación de la parte externa del oído y del conducto auditivo externo. Su origen puede ser infeccioso o tener otras causas físicas y es típica en personas que realizan actividades acuáticas. El síntoma más característico es un fuerte dolor de oídos que empeora cuando se toca o mueve el lóbulo o cualquier otra parte externa de la oreja. La masticación también puede resultar dolorosa si tienes otitis externa. A veces hay picor en el canal auditivo antes de que empiece el dolor. 


La capacidad auditiva del oído afectado puede disminuir si el pus o la hinchazón en el canal auditivo comienzan a impedir el paso del sonido hacia el interior. La otitis externa puede estar acompañada de fiebre ligera. No se trata de una infección contagiosa y puede producirse en uno o ambos oídos al mismo tiempo. No es grave y no causa problemas de audición permanentes si se trata adecuadamente.

El tratamiento de la otitis externa depende de la gravedad de la infección y del dolor. Si en 3 días los síntomas no han remitido, debes acudir a la consulta de tu médico. Si presentas un caso grave de otitis externa, tu médico puede prescribirte antibióticos corticoides u otro tipo de tratamientos.

OTITIS MEDIA

La otitis media es una inflamación del oído medio. Esta inflamación con frecuencia comienza cuando una infección de la garganta, un resfriado u otra infección respiratoria avanza hacia el oído medio. Estas infecciones pueden ser víricas o bacterianas. La otitis media no solamente produce dolor intenso, sino que puede tener complicaciones graves si no se trata.


Algunos de sus síntomas serían: 

- Dolor de oídos, problemas de audición, sensación de oído lleno o presión en el oído, fiebre, drenaje del oído, mareo y pérdida de equilibrio, y náuseas o vómitos.

¿Cómo puedo tratar las afecciones del oído?


Si presentas alguno de los síntomas mencionados en este artículo, no dudes en acudir a tu farmacéutico en busca de productos que te ayuden a paliarlos. Productos cuya composición está basada en aceites naturales, como Cinnamonum Zeylanicu con propiedades antisépticas, extracto de Gorgonia, uno de los anti-inflamatorios más efectivos del mundo marino por su contenido en pseudopterosinas, Murraya Koenigii, un fuerte agente animicrobiótico, Sabal Serrulata que contiene fitoesteroles que forman una película lipídica protectora sobre la suave piel del conducto auditivo externo, aliviando, suavizando y calmando la piel irritada con picores y sequedad y Alfa-bisabolol un anestésico, suavizante y calmante. 

En el caso de las infecciones de oído externas, los aceites que hemos mencionado pueden ser de gran utilidad para aliviar los primeros síntomas gracias a las propiedades de los extractos vegetales que lo componen, que previenen las molestias iniciales inespecíficas que se pueden presentar tanto en los eccemas como en los tapones o infecciones leves de oído. 

¡Pregunta a tu farmacéutico!

Y ahora que sabes más sobre las afecciones de oído en invierno... ¡no te olvides de cuidarlo!