NORMON EN S.N.C.

 

    Dentro de las alteraciones psíquicas que más frecuentemente presenta la población se encuentra la ansiedad, el estado de ánimo depresivo, los trastornos del sueño, fundamentalmente el insomnio, y la dependencia de drogas de abuso1-2. Laboratorios Normon ha ido desarrollando una línea de productos con la finalidad de poder ofrecer una solución terapéutica a cada uno de ellos.

 

 

Ansiedad

        La ansiedad patológica consiste en una respuesta incorrecta ante un determinado estímulo, ya sea por su intensidad, duración o porque se presenta fuera de contexto. Este síntoma puede exacerbar además el síntoma doloroso asociado a otros trastornos. Aparte de que la ansiedad es un síntoma que generalmente aparece en alteraciones psíquicas como la depresión o los trastornos3 de la personalidad, existen otras enfermedades en las que se considera como un síntomas más relevante4.

    El grupo más representativo de los ansiolíticos es el de las benzodiazepinas. El empleo de una u otra benzodiazepina para estas alteraciones depende de la duración y la rapidez en el inicio de la acción, la ruta de la administración y la presencia o la ausencia de metabolitos activos5. Aquellos con una duración de efecto prolongada se asocian en general a un mayor riesgo de acumulación, requiriendo reajustes en pacientes ancianos o con hepatopatías.

    Alprazolam es un ansiolítico de duración intermedia y rápido efecto, que se presenta como la benzodiacepina más prescrita en gran parte de los trastornos asociados a la ansiedad6,7,8. Conviene destacar que a diferencia de otras benzodiacepinas, alprazolam tiene, como una de sus indicaciones, el tratamiento de los trastornos de angustia, alteración en que aparecen crisis de pánico9.

    Lorazepam fármaco también de duración de acción inmediata7, presenta la ventaja, a diferencia de la mayoría de las benzodiacepinas, que no sufre oxidación en el hígado y se transforma en metabolitos activos, hecho positivo en pacientes con insuficiencia hepática.

    Lorazepam junto a Alprazolam destacan significativamente por ser los fármacos más utilizados por los médicos de nuestro país en el trastorno generalizado de la ansiedad10.

    Cuando al ansiedad se asocia a dolores musculoesqueléticos debidos a espasmos (p.e. dolor cervical), Diazepam puede plantearse como una buena opción, ya que presenta un considerable actividad miorrelajante11. En estos u otros casos en que la ansiedad es muy prolongada y mantenida, esta benzodiacepina puede ser de elección, ya que su efecto ansiolítico presenta una larga duración12.

    Las tres benzodiacepinas anteriores y particularmente Midazolam, una benzodiacepina de corta duración de acción, son frecuentemente utilizadas para la sedación y premedicación antes de la realización de intervenciones quirúrgicas, ya que reducen la ansiedad y la tensión. Como caso particular se hallan los procedimientos endoscópicos en los que aparte de lo anterior reducen la aprehensión y disminuye el recuerdo de la intervención13.

    Tal como se ha comentado, la ansiedad acompaña muy frecuentemente a la depresión. Con relación a ello, dentro de las indicaciones de Fluoxetina se encuentra el tratamiento de la depresión y la ansiedad asociada, ya que este antidepresivo es eficaz frente e esta última. Estas peculiaridades de Fluoxetina quedan avaladas por el hecho de que también se ha mostrado activa frente al trastorno obsesivo-compulsivo, uno de los trastornos psiquiátricos de la ansiedad14.

 

 

Depresión

    Trastorno del estado del ánimo, en el que éste se halla anormalmente bajo, con una prevalencia da hasta el 17,1% de la población general15. Existen factores exógenos (p.e. enfermedades somáticas) y endógenos que pueden participar en su etiología. La aparición en la última década de fármacos antidepresivos más seguros facilita su empleo en momentos más precoces de esta enfermedad. Asimismo, estas características colaboran a mantener esta terapia durante 6 meses o más después de apreciarse una respuesta, tal y como se recomienda para evitar las recaídas16.

    Fluoxetina se ha constituido como el representante de los antidepresivos de la nueva generación, siendo probablemente el más estudiado de todos ellos. Este inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS) destaca por su sencilla posología, que generalmente se mantiene desde el inicio del tratamiento, por su demostrada seguridad y tolerancia y por sus mínimos efectos tóxicos, lo que supone un menor riesgo, una mayor comodidad en el manejo y un correcto seguimiento terapéutico17. Una ventaja de Fluoxetina es que el ISRS que menos se ha asociado al síndrome de discontinuación, conjunto de síntomas físicos y psíquicos que aparecen en los primeros días de retirar el tratamiento antidepresivo, sobre todo cuando esto no se hace paulatinamente. Debido a que muchas veces los pacientes abandonan el tratamiento de forma brusca sin tener en cuenta las recomendaciones de su médico, el síndrome de discontinuación es un problema que puede aparecer con relativa frecuencia con otros antidepresivos18.

    Carbamazepina es un reconocido sustituto del litio en el tratamiento profiláctico de la psicosis maníaco depresiva. Asimismo, este fármaco previene la aparición de nuevos episodios dentro del contexto de la depresión monopolar, y puede favorecer la mejoría en caso de depresión resistente a otros tratamientos19.

 

 

Insomnio

    El insomnio consiste en el sueño insuficiente, difícil de conseguir, insatisfactorio y no recuperador que conlleva problemas de cansancio, trastornos de la concentración, de la atención y de la memoria, irritabilidad y humor depresivo. Aparte de las medidas básicas, este trastorno del sueño se puede tratar mediante fármacos con acción hipnótica. Dentro de éstos destacan sobre todo las benzodiacepinas.

    Lormetazepam sobresale como hipnótico por la amplia experiencia que con él se ha obtenido, siendo el fármaco más recetado en nuestro país para este fin10. Esta benzodiazepina de efecto rápido y de duración intermedia ha mostrado en ensayos clínicos mejores respuestas que fármacos de su grupo tanto de corta20 (triazolam) como de larga acción (diazepam21, nitrazepam22). Actúa sobre los diferentes tipos de insomnio (conciliación, mantenimiento y de despertar precoz) acortando el periodo de latencia del sueño, reduciendo la frecuencia de despertares, y prolongando la duración del sueño.

    Cuando se desea utilizar una benzodiazepina para tratar tanto la ansiedad como el insomnio, Lorazepam se convierte en una buena opción, ya que aparte de tener ambas indicaciones, su farmacocinética y la información que se tiene de él a este respecto dan soporte a lo anterior23.

    Zolpidem un fármaco relacionado estructuralmente con las benzodiacepinas, presenta rápido y de corta duración. Diversos ensayos clínicos y artículos muestran una menor incidencia de efectos adversos que las benzodiacepinas, en lo referente a sedación diurna, amnesia, tolerancia, dependencia e insomnio de rebote con su retirada24. Este hipnótico produce una calidad y un patrón de sueño muy similares a los que se presentan en condiciones fisiológicas normales, lo que lo diferencia de otros fármacos, que alteran la estructura electroencefalográfica del sueño25.

 

 

Dependencia a drogas de abuso

    Problema psiquiátrico que aparece en tercer orden después de los trastornos de ansiedad y del estado de ánimo. La droga de abuso que más frecuentemente produce dependencia es el alcohol, que ocasiona a su vez importantes alteraciones orgánicas y psíquicas.

    La adicción al alcohol y el síndrome de abstinencia asociado se encuentran dentro de los trastornos funcionales orgánicos que pueden desencadenar ansiedad. En este sentido, las benzodiacepinas se consideran como los fármacos de elección para el tratamiento agudo de la abstinencia alcohólica, y no sólo por su efecto ansiolítico sino también porque junto al mismo se pueden evitar graves complicaciones orgánicas26.

    En este caso puede preferirse una benzodiacepina de vida media larga, como Diazepam, que disminuya los síntomas de abstinencia, con un menor riesgo de generación de dependencia a las benzodiacepinas. En pacientes con deprivación alcohólica puede ser útil para el alivio sintomático de la agitación, el temblor y las alucinaciones27.

    No obstante, debido a que el síndrome de dependencia alcohólica se asocia frecuentemente con la patología del hígado, el empleo de un fármaco con farmacocinética mínimamente alterable por la insuficiencia hepática, como es Lorazepam, puede evitar la excesiva acumulación que se produciría con otros fármacos que sufren oxidación a nivel hepático y presentan una larga vida media, tal como puede ser diazepam o clordiazepóxido. Es posible que las particularidades mencionadas de Lorazepam junto a la ausencia de metabolitos y su duración de acción intermedia se asocien al hecho de que sea ésta la benzodiacepina de elección en Estados Unidos para estos casos28.

    Por otro lado Carbamazepina es un tratamiento útil y eficaz para la deshabituación alcohólica, probablemente por un efecto "anti-kindling". Además no produce dependencia y puede ser útil para la desintoxicaciones en régimen ambulatorio, debido a su seguridad y a la ausencia de un potencial adictivo19.

 

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